Alergias respiratorias: qué síntomas aparecen en primavera y cómo prevenirlos

Estornudos repetidos, nariz congestionada, mucosidad y picazón en los ojos, son algunas de las molestias que pueden aparecer en esta época. Especialistas recomiendan identificar los síntomas y evitar la automedicación. 
Salud01/09/2026Mendo HoyMendo Hoy
Alergias respiratorias

Con la llegada de la primavera aumenta la presencia de polen en el ambiente y, con ella, las molestias para quienes son sensibles a determinados alérgenos. Estornudos, congestión nasal, mucosidad, picazón y problemas en los ojos son algunos de los síntomas más frecuentes.

Según datos difundidos por el Ministerio de Salud y Deportes, durante esta época las consultas por alergias pueden incrementarse entre un 20% y un 25%, principalmente como consecuencia de la polinización primaveral.

En Mendoza, entre los árboles que comienzan a liberar polen durante estas semanas se encuentran el plátano de sombra, el paraíso, la mora, el eucalipto, la tipa, el tilo y el lapacho.

Cómo reconocer una alergia respiratoria

Las alergias aparecen cuando el sistema inmunitario reacciona de manera exagerada frente a sustancias que, en general, no resultan perjudiciales para la mayoría de las personas.

Entre los principales desencadenantes se encuentran el polen, los ácaros, el polvo, la pelusa y los pelos de animales. Los alérgenos presentes en ambientes exteriores suelen provocar síntomas de manera estacional, mientras que los que se encuentran en espacios interiores pueden generar molestias durante períodos más prolongados.

En el caso de la rinitis alérgica, los síntomas más habituales son:

  • Picazón en la nariz.
  • Estornudos.
  • Mucosidad, generalmente acuosa.
  • Congestión nasal.
  • En algunos casos, conjuntivitis y picazón en los ojos.

También puede presentarse asma alérgica, que suele manifestarse con tos y silbidos o pitidos al respirar. La intensidad de los síntomas puede variar de una persona a otra y depende, entre otros factores, de la predisposición individual y del nivel de exposición al alérgeno.

Qué hacer para reducir las molestias

Una de las principales recomendaciones es reducir, siempre que sea posible, el contacto con la sustancia que desencadena la reacción. En el caso del polen y otros alérgenos ambientales, evitar completamente la exposición puede resultar difícil, por lo que algunas medidas cotidianas pueden ayudar.

Entre ellas se encuentran:

  • Ventilar los ambientes periódicamente.
  • Evitar la exposición al humo del tabaco, tanto de manera activa como pasiva.
  • Mantener medidas de higiene en los espacios donde pueden acumularse polvo y ácaros.
  • Consultar a un médico ante síntomas persistentes o intensos.
  • No automedicarse.

Los antihistamínicos y otros medicamentos pueden formar parte del tratamiento, pero deben ser indicados por un profesional de la salud.

No todas las molestias respiratorias son alergias

Estornudos, tos, congestión y secreción nasal también pueden aparecer como consecuencia de infecciones respiratorias. Por eso, ante síntomas nuevos, persistentes o que generan dudas, se recomienda realizar una consulta médica. La automedicación puede aliviar temporalmente algunas molestias, pero también puede ocultar signos de otro proceso que requiera un tratamiento diferente.

En bebés y niños se debe prestar especial atención a los síntomas respiratorios, ya que suelen estar más expuestos a infecciones durante el período escolar y en espacios de cuidado infantil.

Aunque actualmente no existe una cura definitiva para las alergias, existen tratamientos que permiten controlar sus manifestaciones y mejorar la calidad de vida. La identificación del alérgeno, la reducción de la exposición y la indicación médica adecuada son claves para atravesar la temporada de polinización con menos molestias.

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