
Mafalda: 62 años de preguntas que siguen haciendo pensar
Mendo Hoy
Hay personajes que envejecen con el paso del tiempo y otros que parecen hacerlo al revés. Mafalda pertenece a este último grupo: cuanto más pasan los años, más actuales parecen algunas de sus preguntas.
El 29 de septiembre de 1964, la niña creada por el mendocino Joaquín Salvador Lavado Tejón, Quino, apareció por primera vez en las páginas de la revista Primera Plana. Aquella publicación incluyó las dos primeras tiras de una historieta que terminaría convirtiéndose en uno de los grandes íconos de la cultura argentina.
Mafalda tenía apenas unos años, pero su mirada estaba lejos de ser ingenua. En sus conversaciones con sus padres, sus amigos y otros personajes aparecían cuestiones que excedían ampliamente el mundo infantil: la familia, la escuela, los medios de comunicación, la política, las desigualdades sociales, las guerras y los problemas de un mundo que los adultos no siempre podían explicar.
Su particularidad estaba justamente ahí. Mafalda preguntaba lo que otros daban por sentado. Y muchas veces no necesitaba una larga reflexión para dejar expuesta una contradicción.

Una niña frente al mundo de los adultos
Quino construyó al personaje a partir de una combinación que terminó siendo decisiva: humor, curiosidad y una mirada crítica sobre la realidad.
Mafalda podía hablar como una niña, preocuparse por cosas propias de su edad y, al mismo tiempo, lanzar una pregunta capaz de incomodar a los adultos. Esa mezcla hizo que sus tiras fueran mucho más que una sucesión de chistes.
La familia era uno de sus escenarios habituales, pero allí también aparecían discusiones sobre la sociedad y el mundo. La escuela, la televisión, las noticias y las relaciones cotidianas servían como punto de partida para reflexionar sobre cuestiones que siguen formando parte de la conversación pública.
En lugar de ofrecer respuestas cerradas, muchas de sus tiras terminaban dejando una pregunta abierta. El lector quedaba frente al mismo interrogante que había planteado la pequeña protagonista.

De las páginas argentinas al mundo
La popularidad de Mafalda creció rápidamente. Sus tiras fueron recopiladas en libros y comenzaron a circular fuera de Argentina, hasta convertirse en uno de los personajes argentinos más reconocidos internacionalmente.
La publicación de nuevas historietas terminó en 1973, cuando Quino decidió dejar de dibujar las tiras de Mafalda. Sin embargo, el personaje no desapareció.
Sus libros continuaron leyéndose, sus escenas siguieron reproduciéndose y nuevas generaciones conocieron a la niña que miraba el mundo con una mezcla de curiosidad, ironía y preocupación.
Con el tiempo, Mafalda dejó de ser solamente una protagonista de historieta. Se convirtió también en una referencia de la cultura popular argentina y en una creación capaz de atravesar fronteras y generaciones.

62 años después, las preguntas siguen ahí
A seis décadas de aquella primera aparición en Primera Plana, muchas de las cuestiones que inquietaban a Mafalda todavía forman parte de la vida cotidiana.
Quizás por eso el personaje conserva su vigencia. Mafalda no necesitaba tener todas las respuestas: alcanzaba con que siguiera preguntando.
Y ahí permanece buena parte de su legado. En una época atravesada por respuestas rápidas y opiniones inmediatas, aquella niña creada por Quino todavía recuerda el valor de detenerse, mirar alrededor y preguntar, simplemente, por qué.





AMEGAM 2025: tres días de música, sabores y solidaridad en el Parque San Vicente

Lomo, tradición y fiesta: así será la segunda edición del festival en Godoy Cruz







Inscripciones escolares 2027: cuándo anotarse al jardín, primer grado y primer año

Café, talleres y degustaciones: Godoy Cruz prepara un fin de semana a puro sabor

Ulpiano Suarez pidió que la Ciudad de Mendoza pueda subastar los terrenos de Estación Mendoza


Un mapa online permite consultar parcelas, zonificación y servicios de Guaymallén





