
Fito Páez volvió a Mendoza y encendió el Arena Maipú con un show inolvidable
Mendo Hoy
El regreso de Fito Páez a Mendoza no pasó desapercibido. Anoche, el músico rosarino volvió a presentarse en la provincia después de tres años y lo hizo con un show arrollador en el Arena Maipú, que lució colmado y entregado desde el primer acorde.
En el marco del “Sale el Sol Tour”, el artista ofreció un recorrido emocional por distintas etapas de su carrera, con un repertorio que combinó clásicos inoxidables y momentos de gran sensibilidad. Desde el arranque, con “Nunca podrán sacarme mi amor” y “Tu vida mi vida”, la conexión con el público fue inmediata. Las miles de voces que colmaron el estadio se sumaron a cada canción, convirtiendo la noche en una experiencia compartida.

Los primeros puntos altos llegaron con “11 y 6” y “Tráfico por Katmandú”, donde la nostalgia se mezcló con la potencia interpretativa de Páez. Alternando entre el piano y la energía de su banda, el músico sostuvo un ritmo dinámico que mantuvo al público completamente atento.


Uno de los momentos más destacados fue el segmento íntimo, solo al piano. Allí, versiones de “Bello abril”, “Eso que llevas ahí” y“Al lado del camino” generaron un clima de silencio absoluto, apenas interrumpido por aplausos sentidos. Fue un pasaje donde la sensibilidad del artista se expresó en su forma más pura.
Pero si algo caracteriza a Páez es su capacidad de pasar de la introspección al estallido en cuestión de segundos. La tercera parte del concierto lo confirmó con una seguidilla potente: “Tumbas de la gloria”, “Yo vengo a ofrecer mi corazón” y “El amor después del amor” encendieron definitivamente al Arena.

La puesta en escena, bajo la dirección de Sergio Lacroix, acompañó con precisión cada momento del show. En esta gira, el artista está acompañado por una sólida banda integrada por Diego Olivero, Gastón Baremberg, Juan Absatz, Juani Agüero y Emme, junto a una destacada sección de vientos.
El tramo final fue pura celebración. “Dar es dar”, “Sale el sol” y “Mariposa Tecknicolor” hicieron vibrar a todo el estadio, mientras que el cierre, con “El diablo de tu corazón”, terminó de coronar una noche memorable.
El paso de Páez por Mendoza volvió a demostrar que su obra no pierde vigencia. Sus canciones atraviesan generaciones y su capacidad de emocionar sigue intacta. Una vez más, el rosarino confirmó por qué es una de las figuras imprescindibles de la música argentina.










San Martín y Junín renuevan su tradición y celebran juntos el Día de la Bandera

La música de Soda Stereo vuelve a sonar en el Teatro Plaza de la mano de Mil990

Julieta Cangemi y Joaquín Guevara presentan “Canciones” en la Nave UNCuyo






