Qué hacer ante una amenaza de bomba o un ataque en la escuela: las nuevas claves del protocolo provincial

A través de una resolución oficial, la provincia estableció los pasos para enfrentar hechos de violencia extrema en colegios. Cómo deben actuar los celadores, docentes y estudiantes en situaciones de alto riesgo.
Actualidad27/04/2026Mendo HoyMendo Hoy
Móviles policiales
El Ministerio de Seguridad y Justicia actualizó los protocolos de actuación para docentes y alumnos frente a amenazas de bomba, agresores armados y crisis suicidas.

Dada la "creciente problemática social en torno a la seguridad" y el aumento de los índices de violencia, el Gobierno de Mendoza presentó una nueva Guía de Intervención ante Incidentes de Seguridad destinada a toda la comunidad educativa. El documento, elaborado por las Fuerzas de Operaciones Especiales (FOE), busca redefinir los procedimientos preventivos en las escuelas para responder con mayor eficacia ante eventos críticos.

La actualización resulta fundamental ya que, según los fundamentos de la resolución firmada por la ministra de Seguridad y Justicia, Dra. María Mercedes Rus, los protocolos actuales no contemplaban las nuevas modalidades de conflicto que emergen en espacios de gran concurrencia.

Amenazas de bomba: el valor de la información

Uno de los puntos centrales de la guía aborda los incidentes con explosivos. Ante una amenaza, el protocolo exige que quien reciba el llamado permanezca en calma para captar detalles del mensaje, tono de voz y acento. Un dato clave de la nueva normativa es que, al momento de una posible evacuación, todos los ocupantes deben trasladarse con sus pertenencias (mochilas y bolsos) ya que esto facilita en un 80% la posterior inspección de los especialistas de la Unidad de Explosivos.

Agresores armados y la opción del resguardo

Por primera vez, se incluye un protocolo específico ante la presencia de un agresor armado dentro de un establecimiento. La guía diferencia entre la posibilidad de "salir rápidamente" (siempre que se esté lejos de la agresión) o "resguardarse". En este último caso, se instruye a bloquear puertas con pupitres y silenciar celulares por completo, eliminando incluso la vibración, para no revelar la ubicación de las víctimas ante el atacante.

Incluso, la normativa contempla una opción de última instancia: si no hay otra alternativa, se insta a intentar "incapacitar al agresor con la mayor agresividad física posible", utilizando objetos improvisados como armas.

Crisis suicidas y conflicto social

La resolución también incorpora la intervención ante incidentes por crisis suicida en curso, entendidos como eventos de alta sensibilidad donde la comunicación rápida y la contención emocional son determinantes para preservar la vida.

Finalmente, ante alteraciones del orden público fuera de los colegios (conflictos sociales externos), el Ministerio recomienda que el edificio escolar funcione como "zona segura" bloqueando accesos y alejando a los alumnos de paneles vidriados, los cuales se sugiere reforzar preventivamente con cinta de embalar transparente para evitar proyecciones de cristales.

Te puede interesar
Lo más visto