

En una provincia caracterizada por su clima seco, la presencia de un gran parque arbolado tiene un significado especial. El Parque General San Martín, ubicado en la Ciudad de Mendoza, reúne hoy más de 300.000 árboles, senderos, jardines y distintos espacios que forman parte de la vida cotidiana de los mendocinos.
Su historia comenzó el 6 de noviembre de 1896, cuando se sancionó la ley que dispuso la creación del entonces Parque del Oeste. La iniciativa fue impulsada por Emilio Civit, quien por entonces se desempeñaba como ministro de Obras y Servicios Públicos de la provincia.

La idea era crear un gran espacio verde que contribuyera a mejorar las condiciones ambientales de la ciudad y, al mismo tiempo, modificara el paisaje de una Mendoza que por aquellos años tenía una superficie arbolada mucho menor a la actual.


De un terreno árido a un gran oasis
Para proyectar el parque fue convocado el paisajista Carlos Thays, uno de los principales referentes del diseño de espacios verdes en Sudamérica. Su intervención dio forma a un proyecto que demandó años de trabajo y una importante cantidad de mano de obra.
Cientos de obreros mendocinos participaron de las tareas. Abrieron caminos y senderos, cavaron el lago y trasladaron tierra mediante vagones ferroviarios. También se plantaron miles de ejemplares provenientes de viveros locales y del exterior.
El resultado fue un paisaje que con el paso de las décadas se convirtió en una de las principales postales de Mendoza.
El arbolado también le dio al parque una función ambiental que mantiene hasta la actualidad. La vegetación aporta sombra, humedad y oxígeno, que ayudan a moderar las temperaturas durante los meses más cálidos y ofrece refugio a una importante variedad de aves y especies vegetales.
Desde 1996, además, el Parque General San Martín está reconocido por ley como Área Ambiental Urbana Protegida.
Un recorrido por la historia de Mendoza
Con el paso del tiempo, el parque sumó espacios que hoy son inseparables de la identidad mendocina.

Los Portones de ingreso, fabricados en Glasgow, reciben a quienes llegan por uno de los accesos más reconocibles. A pocos metros aparecen los Caballos de Marly, mientras que en distintos sectores del parque se encuentran la Fuente de los Continentes y el Rosedal.

El recorrido también lleva hacia el Cerro de la Gloria, donde se encuentra el Monumento al Ejército de los Andes, uno de los principales sitios históricos de Mendoza.

En el interior y los alrededores del parque también se encuentran el Teatro Griego Frank Romero Day, escenario central de la Fiesta Nacional de la Vendimia, el Estadio Malvinas Argentinas y la Universidad Nacional de Cuyo.

Un espacio que sigue cautivando a sus visitantes
Más de un siglo después de su creación, el parque conserva aquella función de gran espacio verde, pero su uso se multiplicó. Sus caminos son recorridos diariamente por quienes salen a caminar o correr, mientras que sus jardines y bosques son puntos habituales de encuentro y recreación.

También es escenario de actividades culturales, deportivas y educativas, además de formar parte de celebraciones y acontecimientos que atraviesan la historia reciente de Mendoza.
Por sus dimensiones, su paisaje y la cantidad de sitios históricos que concentra, el Parque General San Martín terminó convirtiéndose en mucho más que el proyecto de un gran espacio verde para una ciudad en crecimiento.

Es un lugar donde conviven naturaleza, patrimonio y vida cotidiana, y uno de los espacios que mejor explica cómo Mendoza convirtió parte de su paisaje árido en un oasis urbano.





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